La Biblioteca Popular “Domingo Píccolo” cumplió el pasado viernes 14 de agosto 32 años de vida y, para celebrarlo, durante la tarde del sábado, llevó adelante un especial Chocolate Bingo. La propuesta, reunió a vecinos y amigos de la institución en una jornada de encuentro, con chocolate, tortas, juegos, importantes premios y muchas sorpresas.
La convocatoria fue muy buena y permitió compartir una hermosa tarde en el salón social de la institución. La actividad, además de celebrar este nuevo aniversario, tuvo como objetivo recaudar fondos para colaborar con el sostenimiento de la Biblioteca y acompañar su funcionamiento cotidiano.
“Estamos de alguna manera festejando y al mismo tiempo, aprovechando la actividad para recaudar. Porque, como ya dije en otra oportunidad, todas las instituciones estamos saliendo a pedir el auxilio y el socorro a la comunidad para sostenernos, para mantener las puertas abiertas, y nuestra biblioteca está en la misma situación”, explicó el presidente, Hernán Córdoba.
En este sentido, contó que decidieron realizar una propuesta más acotada, en el propio edificio, con alrededor de 60 personas. “También responde a la capacidad de trabajo que tenemos nosotros”, señaló, destacando que la intención fue llevar adelante una actividad sencilla, pero que permitiera reunir a la comunidad y generar un aporte para la institución.
Córdoba valoró especialmente el acompañamiento recibido para concretar el Chocolate Bingo. “Tanto la gente que vino a participar, como los comerciantes que nos proveyeron de regalitos para hacer sorteos y el senador Esteban Motta, que nos hizo unas donaciones lindas también para poder conformar los premios, ayudaron muchísimo. Así que estamos muy conformes con el resultado que hemos tenido”, expresó.
Además de los juegos y los premios, uno de los grandes protagonistas de la jornada fue el chocolate, acompañado por las tradicionales tortas. “Siempre pretendemos que la atención sea esmerada, que se puedan comer cosas ricas. El chocolate, es un chocolate muy rico, muy delicioso, que lo prepara mi señora madre”, contó entre sonrisas.
Finalmente, resumió el espíritu de la propuesta: “La idea siempre es que la persona que nos visita, se vaya conforme y contenta de haber pasado un lindo momento. Si se llevó premios, mejor, pero al menos de haber comido una rica torta y tomado una rica taza de chocolate”.














